Colección: Pascal Plasencia
Nacido en Barcelona en 1962, Pascal Plasencia Taradach inició su camino en las artes plásticas desde muy joven, asistiendo a l’Escola de Tècniques d’Expressió Plàstica L’ARC, fundada en 1967 por la pintora Esther Boix y el escritor Ricard Creus. Allí recibió clases del pintor y artista informalista Daniel Argimón (1929-1996).
En 1978 se inició en la cerámica en l’Escola de Ceràmica de La Bisbal (Girona) y, dos años después, continuó su formación en la Escola Municipal de Ceràmica d’Esplugues de Llobregat, dirigida por la ceramista y escultora Montserrat Sastre. Durante este periodo, perfeccionó también sus habilidades en dibujo, pintura y grabado en el estudio del pintor Mario Bedini (1936-2011), y recibió el aliento de la pintora Concha Ibáñez para seguir desarrollando su lenguaje plástico.
En 1981 completó su formación cerámica trabajando en el taller del alfarero Ferran Segarra en Miravet (Tarragona). Al año siguiente, estableció su primer estudio-taller en Barcelona y asistió a clases de modelado con la escultora Montserrat Sastre y el escultor Francesc Carulla i Serra en L’Escola d’Arts Aplicades i Oficis Artístics (Llotja), donde recibió un premio de dibujo que le abrió la puerta a ingresar en el Reial Cercle Artístic de Barcelona (1984) y el Cercle Artístic de Sant Lluc, dos instituciones clave en la vida artística barcelonesa.
Gracias a un segundo premio de dibujo en Llotja, pudo viajar por Europa, visitando museos y galerías para conocer las nuevas tendencias contemporáneas. Durante estos años también estudió pintura con los maestros Bosco Martí y Josep Serra Llimona, participando en sus primeras exposiciones colectivas. El estímulo de los pintores Vicens Caraltó (1936-1995) y Josep Roca-Sastre (1928-1997) lo motivó a perfeccionar su técnica en el dibujo, obteniendo en 1986 el título de Graduado en Escultura.
Decidido a profundizar en la escultura, trabajó como aprendiz en el taller del escultor y profesor Lluís Cera Davins en 1987, donde aprendió técnicas de talla de piedra y reproducción por puntos, colaborando en la creación de esculturas de gran formato. Entre 1988 y 1991, mantuvo una estrecha colaboración con el escultor Ferran Ventura en la ejecución de la obra monumental en mármol “El Quite”.
En 1989 se trasladó a Sant Cugat del Vallès, donde estableció un nuevo estudio-taller, dando inicio a una etapa profesional y artística consolidada. Desde entonces, ha trabajado en esculturas en piedra, bronce y resina, además de dibujos y grabados, realizando encargos tanto públicos como privados. Ha expuesto sus obras en galerías, instituciones y ferias internacionales en España, Andorra, Francia, Bélgica, Suiza y Singapur.